Durante mi vida laboral, tuve la desdicha de trabajar para Costco y Blockbuster, y he aquí una pequeña lista de los peores clientes con los que tuve que tratar:
1.- El que no tiene nada que hacer.

Hay personas que no tienen amigos en este mundo y para remediar su problema, van y se paran frente a ti en tu lugar de trabajo. Nosotros trabajadores no sabemos/no nos importa quién eres, pero estamos forzados a escucharte para ganarnos nuestra quincena.
Lamentablemente tenemos que reirnos de sus chistes que no entendemos, o mostrar interés en la salud de su iguana o sobre el cumpleaños 89 de su abuelita paterna, por el simple hecho de que nuestro jefe está parado detrás de nosotros.
Durante los próximos 20 ó 30 minutos, esta persona te acosará con su plática mientras tu tratas de ayudarle a otros clientes, cobrar, limpiar o acomodar el desmadre de la tienda. Es obvio que estas personas no han descubierto el internet y mucho menos los blogs.
2.- El que no te cree.

Estas personas no tienen consideración por los demás seres vivos. Por alguna razón u otra piensan que deliberadamente estás guardándote la respuesta a su pregunta. No pueden escuchar un "no" como respuesta.
Piensan que si te hacen la pregunta suficientes veces, la respuesta se convertirá automáticamente a lo que ellos quieren oir, y la conversación puede tornarse parecida a la siguiente:
- ¿Todavía regalan sombreritos de Santo Clós en la renta de dos películas?
- No señor, era promoción de temporada nomás. Estamos en Julio.
- ¿Seguro? ¿No tendrán algunos que les hayan sobrado?
- Seguro, señor.
- Porque en verdad me gustaría uno de esos sombreritos.
O también puede ser así:
- ¿Ya les llegó la película de Titanic 2: La Venganza de Jack?
- Esa película no existe, señor.
- Síiiiiiiiiii, yo vi unos
cortos en internet.
- Ah, pero son de broma.
- Noooo, se trata de que lo descongelan y se venga de los que mataron a Rose, lo vi con una pistola...
- Alguien máteme por favor...
3.- La bomba de tiempo.
En cuanto lo ves entrar a la tienda sientes que algo ha cambiado, como diría un Jedi, sientes una alteración en la Fuerza. Ves a la persona y sabes que estás a punto de ser su víctima y sin embargo, no hay a donde huir.
Es probable que intentes complacer al cliente, pero es seguro que nada de eso funcione, porque A LA MADRE!!! La película que rentó el cliente está rayada y tuvo que regresar a cambiarla. Todos sabemos que en esta situación, se le cambiará por el mismo título en caso de que no tenga remedio, pero pronto encontrará otra situación por la cual descargarse contigo.
Lista de cosas que insultará: a ti, a tu mamá, la disponibilidad de la película, el estado del DVD, los precios, las colas, el servicio, la gerencia, la iluminación, el estacionamiento, la ambientación, los baños, ese horrible olor y sobre todo lo mala que estaba la película que le recomendaste.
Y como buen empleado, no te queda de otra mas que doblegarse y tomarlo como campeón, esperando la remota posibilidad de que te suelte un jodazo y regresársela al estilo karateca.
4.- El que deja todo para el final.
Una persona que no comprende el siginifica del tiempo. Esto sucede sobre todo cuando trabajas en un restaurante. Cuando llegas a un negocio de éstos, te dan la carta o haces fila y durante ese tiempo, es obligatorio indagar en los alimentos que no desee ingerir. Este concepto es totalmente extraño para estas personas.
Este cabrón tuvo unos 10 minutos para decidir que era lo que quería comprar/comer, pero en lugar de hacer eso, estuvo hablando por teléfono o pendejeando con sus amigos. El mundo inicia y para a merced y conveniencia de esta persona. Cuando es tu cliente, no hay nada en el mundo que puedas hacer.
5.- El dinosaurio.

Para algunos adultos mayores, o vejetes, como quieran decirles, estar al tanto de los tiempos no tiene el más mínimo sentido. Es como ver un episodio de Dr. House. Dices que te gusta, pero el 90% del tiempo, no sabes de qué hablan. Estos vejestorios parecen no darse cuenta que la inflación es algo real y constante. Los precios se ajuntan con el tiempo y no hay nada que pueda hacer uno al respecto.
Desafortunadamente, para el empleado, el dinosaurio cree que exite una conspiración mundial cuyo único objetivo es chigarle 5 pesos más por el mismo producto. Esta conspiración también incluye que tú, como empleado, quitaste y escondiste de la vista, el producto aquel que tanto añora el dinosaurio.
Otra cosa que jamás entenderán los dinosaurios es que tu, como empleado, no tienes el más mínimo control de la situación y reclamarte a ti por la falta o aumento de precio de algún producto, es como ir a la escuela de tu hijo a quejarte de la mala calidad de educación con el conserje. Como empleado, te importa un coño lo que te digan, pero claro, no se lo puedes decir...