19/06/2009

Este domingo es día del padre

Ser papá no es un trabajo fácil, y mucho menos cuando te tienes que enfrentar a situación que nomás suceden en el séptimo arte, así que sin más preámbulo, aquí van los siete mejores papás del cine, sin orden de importancia:

Chris Gardner.


Nadie puede negar que Chris Gardner hizo todo lo posible por darle una mejor vida a su hijo, pero nadie sabemos en realidad qué era en realidad esas cajas que vendía por toda la ciudad. La moraleja de la película es, el dinero hace la felicidad.

Guido Orefice.


Cualquier padre protegería a su hijo de cualquier mal que pueda atentar en su contra. Pero Guido no solamente protege a su hijo del mal físico y psicológico, sino que convierte todo el Holocausto en un divertido juego. Eso es ser un excelente padre.

Clark Griswold.


Es capaz de soportar un apagón durante Navidad, se enfrenta ante la quiebra en Las Vegas, o maneja con una tía abuela muerta en el techo del carro con tal de llegar a Wally World. No hay nada que detenga a Clark Griswold para darle a sus hijos unas excelentes vacaciones.

John Quincy Archibald.


Cuando este papá dijo que haría todo por salvar a su hijo de una enfermedad que puede ser mortal, decía la verdad. No solamente secuestró a todos dentro de la sala de emergencias de un hospital, sino que además lastimará a cualquier persona que vaya a impedirlo.

Jim's Dad.


¿Quién conoce a un papá que a tus diescisiete años te compre revistar pornográficas? No solamente se preocupa por ser el mejor modelo a seguir para su hijo, sino que también lo entiende y le ayuda a su hijo en los peores momentos, como por ejemplo, cuando planea decirle a su esposa que entre ambos se comieron todo el pay.

Daniel Hillard.


Nadie sabe a qué extremos puede llegar con tal de estar junto a sus hijos, y esto lo podemos comprobar con Daniel, ya que decide vestirse como transvesti, pero eso sí, no sin antes asegurarse que esta idea lo dejará entrar a casa de su ex-esposa.

Marlin.


A pesar de que comienza como un padre sobreprotecto y neurótico, termina su travesía entendiendo que un hijo se le debe dejar ir, que es el siguiente paso natural como padre. Claro, después de haberlo buscar hasta el consultorio de P. Sherman, Calle Wallaby 42, Sidney.

1 comentarios, ¿qué esperas?:

Angie Vázquez dijo...

Completamente de acuerdo. Me hiciste que se me volviera a hacer un nudo en la garganta al recordar los papels de Crhis Gardner y Guido...